30 oct 2012


En la Documentación Informativa también tienen cabida los nombres propios


La documentación informativa no surge de la nada sino que existen antecedentes que avalan la situación de solvencia actual. Un área del conocimiento que ha crecido gracias a intelectuales que en su momento centraron su atención en dicho campo y que con sus aportaciones han engrandecido este ámbito del saber.  En este caso, haremos referencia a dos de las personalidades que más han calado y que en mayor grado han trabajado para elevar la materia, Paul Otlet y Henri La Fontaine.

Ambos fundan en Bruselas el Instituto Internacional de Bibliografía con un proyecto nítido,  elaborar un «Libro universal del saber» y contabilizar día a día el trabajo de los intelectuales del mundo. Un cometido verdaderamente arduo y laborioso que se concebiría en el futuro como una iniciativa visionaria; signo precursor de una disciplina.

En aras de agilizar la catalogación de la multiplicidad de escritos y otro tipo de documentos, Otlet decide  perfeccionar el método de la clasificación decimal universal inventado por el norteamericano Dewey, adoptando una “ficha” normalizada.

La progresión del Instituto en vísperas de la Primera Guerra Mundial era imparable. Para aquel tiempo ya contaba con un repertorio bibliográfico universal, un catálogo central de bibliotecas, archivos documentales internacionales y un Museo Internacional de métodos documentales.

En 1910 nace la Oficina Central de la Unión de Asociaciones Internacionales, con el objetivo de reunir a todas las instituciones, congresos, federaciones y otras entidades; y para respaldar  la cooperación de los esfuerzos que pugnaban por certificar la reunión de todos los sistemas particulares y unidades en sistema general.

«El mundialismo» como concepto que se refiere a la red universal del pensamiento técnico e social que se pretendía crear, fue otra de sus grandes contribuciones. En cuanto al mundialismo, Otlet trabajó codo con codo con Gabriel Tarde, un estudioso con el que colaboró para su proyecto de red universal. Asimismo, ambos creían fervientemente que en el  siglo XIX se originara " la opinión de dimensión planetaria" y el “gen de la sociedad moderna”

Además de las aportaciones ya mencionadas, en sus últimos días anticipa una idea increíblemente lúcida referida a la "red de redes", que consistiría en la posible creación de una red universal que correlacione o aúne centros productores, distribuidores, de usuarios, etc.

En definitiva, la documentación ha existido siempre y seguirá existiendo mientras valoremos positivamente los datos que conforman la historia de la humanidad, nuestra historia.



Enlaces:

P Arnau - Revista general de información y documentación, 1995 - revistas.ucm.es

http://revistas.ucm.es/index.php/RGID/article/download/RGID9595220153A/11322

1 comentario:

  1. Otlet e La Fontaine son os país da Documentación, das Ciencias da Documentación, como campo científico xeral. Non exactamente da documentación informativa. A partir do núcleo xeral, foise delimitando a documentación nas distintas áreas científicas ou ámbitos de estudo. Informativa, audiovisual, radiofónica, cinematográfica, etc.

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