En la Documentación Informativa también tienen cabida los nombres propios
La documentación informativa no
surge de la nada sino que existen antecedentes que avalan la situación de
solvencia actual. Un área del conocimiento que ha crecido gracias a
intelectuales que en su momento centraron su atención en dicho campo y que con
sus aportaciones han engrandecido este ámbito del saber. En este caso, haremos referencia a dos de las
personalidades que más han calado y que en mayor grado han trabajado para
elevar la materia, Paul Otlet y Henri La Fontaine.
Ambos fundan en Bruselas el
Instituto Internacional de Bibliografía con un proyecto nítido, elaborar un «Libro universal del saber» y
contabilizar día a día el trabajo de los intelectuales del mundo. Un cometido
verdaderamente arduo y laborioso que se concebiría en el futuro como una
iniciativa visionaria; signo precursor de una disciplina.
En aras de agilizar la
catalogación de la multiplicidad de escritos y otro tipo de documentos, Otlet
decide perfeccionar el método de la
clasificación decimal universal inventado por el norteamericano Dewey,
adoptando una “ficha” normalizada.
La progresión del Instituto en
vísperas de la Primera Guerra Mundial era imparable. Para aquel tiempo ya
contaba con un repertorio bibliográfico universal, un catálogo central de bibliotecas,
archivos documentales internacionales y un Museo Internacional de métodos
documentales.
En 1910 nace la Oficina Central
de la Unión de Asociaciones Internacionales, con el objetivo de reunir a todas las
instituciones, congresos, federaciones y otras entidades; y para respaldar la cooperación de los esfuerzos que pugnaban
por certificar la reunión de todos los sistemas particulares y unidades en
sistema general.
«El mundialismo» como concepto
que se refiere a la red universal del pensamiento técnico e social que se
pretendía crear, fue otra de sus grandes contribuciones. En cuanto al
mundialismo, Otlet trabajó codo con codo con Gabriel Tarde, un estudioso con el
que colaboró para su proyecto de red universal. Asimismo, ambos creían
fervientemente que en el siglo XIX se originara
" la opinión de dimensión planetaria" y el “gen de la sociedad
moderna”
Además de las aportaciones ya
mencionadas, en sus últimos días anticipa una idea increíblemente lúcida
referida a la "red de redes", que consistiría en la posible creación
de una red universal que correlacione o aúne centros productores, distribuidores,
de usuarios, etc.
En definitiva, la documentación
ha existido siempre y seguirá existiendo mientras valoremos positivamente los
datos que conforman la historia de la humanidad, nuestra historia.
http://revistas.ucm.es/index.php/RGID/article/download/RGID9595220153A/11322
Enlaces:
P Arnau - Revista general de
información y documentación, 1995 - revistas.ucm.es
http://revistas.ucm.es/index.php/RGID/article/download/RGID9595220153A/11322
Otlet e La Fontaine son os país da Documentación, das Ciencias da Documentación, como campo científico xeral. Non exactamente da documentación informativa. A partir do núcleo xeral, foise delimitando a documentación nas distintas áreas científicas ou ámbitos de estudo. Informativa, audiovisual, radiofónica, cinematográfica, etc.
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